Porque sencillamente te amo.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Aún no quiero bajarme, aunque el fondo se acerque quiero aferrarme al fierro.
Estar aquí sentada y permanecer, mientras lloro, mientras exista una esperanza no me desaferrare de lo que me produce una sonrisa.
Porque sencillamente te amo.
Porque sencillamente te amo.
lunes, 26 de diciembre de 2011
¿Solitaria?
Pienso a veces -y trato de creérmelo- que soy una persona muy solitaria. Que me gusta la soledad, y aquella tranquilidad con la que me envuelve, y me acoge. Que su inquebrantable silencio me susurra lentas palabras de amor al oído, seduciéndome. Que la mera observación de las situaciones vividas por lo demás individuos me agrada. No hay por qué involucrarse en nada incómodo, en nada embarazoso…
Pero es entonces cuando salgo de aquella pequeña cápsula de mi mente que me doy cuenta de que todo aquello no es más que una falacia. Mi espíritu es libre ante el ruido, el movimiento de la ciudad. Mi corazón palpita felizmente ante la velocidad y adrenalina de las noches. Mi cuerpo se libera ante el calor, mi calor, tu calor, del ambiente, de los días…
Que no se acabe, por favor, este bullicio. Que no se acabe, por favor, esta locura. Porque cuando todo pare, y me calme, mi cuerpo se pondrá helado, mis labios se tornarán violetas, y mi piel se volverá pálida. Porque el día en que todo esté tranquilo, la muerte me abrazará y me llevará, lejos de todo, lejos de ti.
Pero es entonces cuando salgo de aquella pequeña cápsula de mi mente que me doy cuenta de que todo aquello no es más que una falacia. Mi espíritu es libre ante el ruido, el movimiento de la ciudad. Mi corazón palpita felizmente ante la velocidad y adrenalina de las noches. Mi cuerpo se libera ante el calor, mi calor, tu calor, del ambiente, de los días…
Que no se acabe, por favor, este bullicio. Que no se acabe, por favor, esta locura. Porque cuando todo pare, y me calme, mi cuerpo se pondrá helado, mis labios se tornarán violetas, y mi piel se volverá pálida. Porque el día en que todo esté tranquilo, la muerte me abrazará y me llevará, lejos de todo, lejos de ti.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Todo aquello que alguna vez me importó y se desvaneció regresa para atormentar mis nuevos días de sobriedad.
Tantos días estuve andando sin andar, siendo el ejemplo más claro de la pasividad, analizando cada momento que desperdicié y los errores que cometí, creyendo que si le daba el mayor tiempo y la menor importancia al problema éste se iría como quien espera sin paciencia, sin embargo, ahora, cuando creí que me había abandonado, me encuentro en el mismo camino que una vez recorrí, hacía el mismo barranco en que alguna vez caí, acelerando y sin frenos. Y no, no es tu rostro el que me guía esta vez, es uno ajeno, que sin derecho se ha colado en mis memorias como si hubiese estado ahí desde siempre. No. Esta vez la voz de tu recuerdo, gritandome, me advierte sobre el peligro inminente.
Detente, gira, no lo hagas otra vez. Escúchame…Escúchate.
Más este sentimiento no es ciego, si no sordo. Todos tienen una opinión sobre lo que debería o no hacer, dicen que lo abandone, que renuncie, mientras otros dicen que debo aferrarme y luchar, pero ¿ellos que saben?. Este es mi auto, es mi camino y mi perdición. ¿Y qué si quiero seguir adelante? ¿Y qué si quiero retroceder? A nadie en realidad le importa…nada en realidad importa.
Los sentimientos se desbordan como presas, y poco a poco van rompiendo los cimientos de las barreras que los contenían hasta que estas se rinden ante la magnitud de los mismos. Lo que comenzó con una brisa se ha convertido en un maremoto y las emociones son tan fuertes que se confunden, sin embargo, mientras uno pierde la razón en el denso remolino de sensaciones el otro tiene tan claro el rumbo que parece caer en la hipocresía. Te quiero adquiere nuevos significados, tan polarizados como el norte y el sur. Blanco y negro. Agua y aceite….tú y yo. Y así, se nos pasan las horas; tan rápido como empezamos nos vamos quedando vacíos.
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