lunes, 26 de diciembre de 2011

¿Solitaria?

Pienso a veces -y trato de creérmelo- que soy una persona muy solitaria. Que me gusta la soledad, y aquella tranquilidad con la que me envuelve, y me acoge. Que su inquebrantable silencio me susurra lentas palabras de amor al oído, seduciéndome. Que la mera observación de las situaciones vividas por lo demás individuos me agrada. No hay por qué involucrarse en nada incómodo, en nada embarazoso…
Pero es entonces cuando salgo de aquella pequeña cápsula de mi mente que me doy cuenta de que todo aquello no es más que una falacia. Mi espíritu es libre ante el ruido, el movimiento de la ciudad. Mi corazón palpita felizmente ante la velocidad y adrenalina de las noches. Mi cuerpo se libera ante el calor, mi calor, tu calor, del ambiente, de los días… 
Que no se acabe, por favor, este bullicio. Que no se acabe, por favor, esta locura. Porque cuando todo pare, y me calme, mi cuerpo se pondrá helado, mis labios se tornarán violetas, y mi piel se volverá pálida. Porque el día en que todo esté tranquilo, la muerte me abrazará y me llevará, lejos de todo, lejos de ti.


No hay comentarios:

Publicar un comentario