Más este sentimiento no es ciego, si no sordo. Todos tienen una opinión sobre lo que debería o no hacer, dicen que lo abandone, que renuncie, mientras otros dicen que debo aferrarme y luchar, pero ¿ellos que saben?. Este es mi auto, es mi camino y mi perdición. ¿Y qué si quiero seguir adelante? ¿Y qué si quiero retroceder? A nadie en realidad le importa…nada en realidad importa.

Realmente me parece precioso. Este blog me encanta;)
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