sábado, 3 de diciembre de 2011

Hay un punto en tu vida, en el que te das cuenta: quién importa, quién nunca importó, quién no importa más, y quién siempre importará.
De modo que no te preocupes por la gente de tu pasado, hay una razón por la que no estarán en tu futuro.

Ya lo ves, no siempre me va bien.

Por verte sonreír, he vuelto yo a perder.

No dependas de nadie en este mundo,

porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad.


Paulo Coelho.

El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva a algún sitio. Es necesario, aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia. Si nos negamos, moriremos de hambre viendo las ramas del árbol de la vida cargadas, sin coraje para estirar la mano y coger los frutos. Es necesario buscar el amor donde esté, aunque eso signifique horas, días, semanas de decepción y tristeza.



“Demonio: Muy bien. Yo muevo primero… Soy un lobo solitario, merodeador, asesino.
Sueño: Soy un cazador, a caballo, caza lobos.
Demonio: Soy un tábano, enemigo de caballos y cazadores.
Sueño: Soy una araña de ocho patas, comemoscas.
Demonio: Soy una serpiente, devora arañas, venenosa.
Sueño: Soy un buey, pesado, aplasta serpientes.
Demonio: Soy un antrax, bacteria destruye vidas.
Sueño: Soy un mundo en el espacio, dador de vida.
Demonio: Soy una nova que explota… quemando mundos.
Sueño: Soy el Universo… abarco las cosas, abrazo la vida.
Demonio: Soy la antivida, la bestia del juicio. Soy la oscuridad al fin de todo. Fin de universos, dioses, mundos… de todo.
¿Y qué serás tú, soñador?
Sueño: La Esperanza
Demonio: Oh, pues yo soy, sss, yo… yo… no lo sé.


Negro el color de nuestras vestiduras.
No por nosotros sino por vosotros,
Por vuestros miedos y dudas.
Macabra siempre nuestra presencia.
No por maldad en nuestros corazones
Sino por marcar la diferencia.
Oscuros los lugares que frecuentamos.
No por necesidad de escondernos,
Por nuestro miedo a las tinieblas superado.
Vosotros nos señaláis con el dedo
Y nos juzgáis ridículos.
¿De que os reís, necios?
Tenemos el valor de ser distintos.
Vuestro miedo a la oscuridad representamos.
En nosotros veis vuestra propia maldad oculta.



viernes, 2 de diciembre de 2011

Cuestión de tiempo.

No se olvida, simplemente se le quita importancia.
No existe el olvido, no se puede olvidar a una persona o un hecho, simplemente se supera.
Superas relaciones, superas miedos, superas pérdidas, superas heridas, continuamente superamos cosas, pero no las olvidamos. No desaparecen de un día para el otro ni de un año a otro de nuestra mente, simplemente comenzamos a darle importancia a otras cosas u otras personas que nos van alejando de lo que nos causa daño hasta que logramos que no nos afecten más. Es una cuestión más que nada, de tiempo.