Me fui sola, mi mente estaba en blanco.
Necesité tiempo para traer los recuerdos a mi mente.
¿Qué ví? ¿Puedo creerlo?
Que lo que ví la pasada noche era real y no solo fantasía.
Lo que ví, en mis viejos sueños.
¿Eran reflejos de mi retorcida mente devolviéndome la mirada?
Porque en mis sueños, está siempre ahí,
el rostro maligno que aturde mi mente y me lleva a la desesperación.
La noche era negra, no tenía sentido resistirse,
porque tenía que ver, alguien me estaba observando.
Entre la niebla, oscuras figuras se movían y giraban.
¿Era todo en serio, o sólo una especie de confusión?
666, el número de la bestia.
Infierno y fuego fue creado para ser desatado.
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